¿Por qué es tan importante el Estudio de Hermanas para las
mujeres mayores?
El riesgo de cáncer del seno aumenta mientras más envejece una mujer. Es el cáncer más común (excluyendo el cáncer de la piel) y la causa de muerte por cáncer más común en mujeres sobre la edad de 65. Los estudios demuestran que el índice de cáncer aumenta a medida que la edad de la mujer aumenta, con un incremento notable entre las mujeres con edades de 50 a 75 años.
Durante los últimos 30 años ha habido un aumento dramático en el número de mujeres diagnosticadas con cáncer del seno después de los 50 años de edad. Hoy en día el 48% de todos los cánceres del seno son diagnosticados en mujeres mayores de 65 años. También se estima que en la medida que la generación "baby boom" (individuos nacidos entre 1946 y 1952) continúe envejeciendo, durante los próximos 10 años el número de casos de cáncer del seno en mujeres mayores podrá incrementar un 30%.
Las investigaciones sugieren que el número de muertes por cáncer del seno en mujeres con edades entre los 50 y 75 años, puede ser reducido en un 25% y 30% si las mujeres se hacen mamografías rutinariamente. En realidad existe cierta evidencia de que las mamografías hechas en mujeres mayores de 65 años son más efectivas en la detección del cáncer del seno que las mamografías hechas en mujeres más jóvenes.
En la medida que los números de casos de cáncer del seno aumentan, durante los próximos años la información del Estudio de Hermanas mejorará nuestro conocimiento sobre el papel que el ambiente, los estilos de vida y nuestros genes tienen en el desarrollo de cáncer del seno.
Debido a que el cáncer del seno es más común en mujeres mayores, es extremadamente importante que muchas mujeres sobre la edad de 60 años participen en el Estudio de Hermanas. La información que ellas proporcionarán sobre sus trabajos, sus lugares de vivienda y sus historias médicas nos ayudará a entender las razones por las cuales algunas mujeres están más propensas a padecer del cáncer del seno.
Además, las muestras de sangre, de las uñas de los pies y de orina aumentarán nuestro conocimiento sobre los cambios que pueden ocurrir en el cuerpo de las mujeres antes de que desarrollen cáncer del seno. Aún cuando estos resultados pueden que ahora no beneficien a mujeres individualmente, estos tienen el potencial de ayudar a las futuras generaciones de mujeres.
Si usted tiene 60 años o más, no ha padecido del cáncer del seno pero tiene una hermana que ha tenido cáncer del seno, es especialmente importante que usted participe en el Estudio de Hermanas. Por supuesto, también necesitamos mujeres entre las edades de 35 y 74. Recuerde que nuestro esfuerzo para aprender más sobre el cáncer del seno sólo crecerá más fuerte con cada una de ustedes, mujer por mujer, hermana por hermana.




