Joyce, Susan y Janet
De izquierda a derecha: Joyce, Susan y Janet
Por Susan
El 14 de abril de 1994 - un día a recordar, el día que fui diagnosticada con cáncer del seno a la edad de 31 años. La primera persona a quien yo acudí fue mi hermana Janet. Ella estuvo conmigo durante todo el tratamiento, desde la quimioterapia hasta la radiación, a mi lado animándome, dándome rosas rosadas por cada sesión de quimioterapia y terminando mi cuarta sesión con una docena de rosas rosadas. Mi otra hermana, Joyce, también me apoyó, ayudándome a comer las cosas que me gustaban, llevándome cosas fáciles de digerir y por estar allí en general.
Hace unos meses atrás, cuando escuché por medio de una querida amiga sobre el Estudio de Hermanas, inmediatamente le pregunté a mi hermana Janet si ella participaría - ¡Recibí un inmediato sí! Yo estaba tan contenta - ella participaría para ayudar a evitar esta odisea a mujeres en el futuro. Cuando el Estudio fue anunciado en Rhode Island, mi hermana Joyce se ofreció a participar sin que yo se lo pidiera, diciéndome que ella quería hacer lo que pudiera por ayudar. Lo que menos puedo decir es que yo estaba muy conmovida de que ambas de mis hermanas se dieran cuenta del temor y la colosal magnitud de esta enfermedad, y de que estuvieran dispuestas a ayudar participando en el Estudio de Hermanas.
Sin mi familia mi tratamiento no hubiera ido tan bien. Ellas me levantaron de mis momentos más bajos: perdiendo mi cabello, sintiéndome deprimida, todas las cosas que suceden con esta terrible enfermedad. Habiendo salido de esto, yo me siento mucho más fuerte y sabia, y ahora celebraré mi aniversario de 10 años libre de cáncer en abril del 2004 con mis hermanas y el resto de mi familia! Nadie debería pasar por un diagnóstico de cáncer por si sola, y con familia, especialmente Janet y Joyce, yo me siento muy afortunada de que no estaba sola.
Yo les agradezco a ellas y a cada hermana que está dispuesta a tomar parte en este Estudio de Hermanas. Ellas serán las que triunfarán sobre esta enfermedad y ojalá podrán frenarla. Personalmente estoy orgullosa y agradecida a mis hermanas por comprometerse con un estudio de 10 años para ayudarme y ayudar a otras mujeres. Es un logro del cual sentirse orgullosa; y el llamarlas mis hermanas me hace sentirme ciertamente muy orgullosa.




